Vecinos de la calle Davis en Loreto ven cómo las tarifas del servicio de agua potable y saneamiento se fueron por los cielos el año pasado, mientras en su colonia llevan meses con derrames de aguas negras que no se solucionan, la falla el saneamiento local se suma a los incendios de basura ya son un emblema del pueblo misional.

Ayer un grupo de vecinos que ya están hartos del olor a heces y basura quemada que deben de respirar detrás de su tapabocas, sumaron más de 15 firmas que hicieron llegar con una queja al organismo operador que dirige Alejandro Villegas Fiambres exigiendo la solución al problema sanitario que el drenaje se desborde frente a los domicilios de los loretanos.

La queja fue hecha llegar con copia a la Comisión Estatal para la Prevención de Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud. En su planteamiento, los vecinos recordaron que además de los riesgos sanitarios que ya representa un derrame de aguas negras en plena calle, hay un riesgo añadido de contraer una infección del virus que provoca COVID-19, pues se ha demostrado, puede mantenerse activo y contagiosos en los desechos humanos.

“Por alguna razón, cada 3 o 4 meses se derraman las aguas negras sobre la calle Davis, toda la suciedad se queda estancada seca en la terracería y la respiramos todos” relatan en la denuncia con sello del organismo operador fechado el seis de enero pasado donde relatan que las aguas negras han llegado a regresar a los registros de las casas de los vecinos en la localidad.

 La inconformidad se agudizó pues, los usuarios del servicio del SAPA loretano saben muy bien que sin aviso previo sus recibos llegaron con aumentos en los cargos de hasta el 100% sin que los recursos que pagan se vean reflejados en obras de mantenimiento a la red de agua y drenaje local. “a la fecha no nos han dado respuesta, pero el recibo del agua llega puntual y cada vez más caro” expresó uno de los vecinos.

“El olor a aguas negras es insoportable en mi calle, tengo y además soportar el humo de los incendios de basura que el municipio”. Y es que además del agua chocolatosa, los vecinos de Loreto cada semana ven como una fumarola se eleva en el basurero municipal llenando el pueblo del desagradable olor de los desperdicios tatemados.

“Estamos seguros de que estos incendios son provocados por los trabajadores del municipio, porque en su basurero ya no cabe nada y queman sin solucionar el problema”, reventó para decir que mientras no les hacen caso, ya se espera la visita de cajón, de los sonrientes políticos por las colonias, pidiendo su apoyo en las elecciones que vienen.

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