En el 2011 los pescadores de El Manglito crearon la Organización de Pescadores Rescatando la Ensenada (OPRE) para tener una veda responsable para la captación de callo de hacha. Uno de sus riesgos principales era la pesca ilegal que iba en aumento.

Al ver mermada la estabilidad financiera de sus hogares, esposas de los pescadores decidieron apoyar las labores de vigilancia y organizarse para ahuyentar a las personas que aprovechaban que el callo de hacha se encontraba en la orilla y lo vendían de manera irregular. Nacieron las Guardianas del Conchalito.

El trabajo en comunidad rindió frutos pues se logró su primera cosecha, en 2017, de más de tres toneladas de callo de hacha. La revista PlayGround hizo un homenaje a su labor con un video reportaje donde cuentan más sobre su historia:

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