¿Alguien se acuerda cuando Felipe Calderón Hinojosa no salía de Baja California Sur? ¿Panistas? ¿No? ¿Nadie? Hay quienes que quisieran ni mentarlo, pero la mañana de hoy en la columna política Equilibrios del periodista José Luis Puga publicada diariamente en el portal Radar Político salió a colación el nombre del señor de la simulada guerra contra el narcotráfico junto al de Narciso Agúndez Montaño, tras una supuesta negociación, en 2006, que al último marcaría como un traidor frente al movimiento de Andrés Manuel López Obrador.

Los señalamientos contra Narciso se reavivaron después del desayuno de la “unidad” ofrecido por Víctor Castro Cosío. Se le ocurrió subirse al templete. Los opositores panistas y morenistas aprovecharon de inmediato el momento en redes sociales digitales para criticar a Agúndez Montaño. Recordaron su encarcelamiento por la denuncia por peculado interpuesta por el gobierno panista de Marcos Covarrubias Villaseñor. Claro, después lo absolvieron, pero la quemada ya estaba hecha. Por supuesto, las posturas de políticos en medios de comunicación, como la de Leonel Cota, no se hicieron esperar sobre ese desayuno que sorprendió a más de uno.

Hoy a Calderón lo vinculan con Narciso, pero no con algún político en el poder. Como si de pronto nadie se acordara de un visitante tan distinguido para los panistas, sobre todo de aquellos que abandonaron la “izquierda perredista” para brincarse al albiazul. Esto no agradó mucho algunos seguidores de Manuel Gómez Morín, pero una vez que ganó Covarrubias Villaseñor, el reparto de puestos públicos calmó las aguas. Cómo pudo olvidarse que Felipe de Jesús cerró campaña con Carlos Mendoza Davis en 2015. Hoy fue la primera vez que leí su nombre otra vez en medios locales y entendí que nadie quiere hablar de él o relacionarla con la política sudcaliforniana.

Suponemos que la detención Genaro García Luna tuvo que ver. La captura ocurrió tras la petición de la Fiscal de los Estados Unidos solicitó al juez de Distrito de Brian M. Cogan de la orden de aprehensión, le costó 24 horas a Calderón fijar una postura en Twitter, cuando siempre está activo criticando a su acérrimo rival: López Obrador. Al hombre que fue mano derecha del presidente en 2006-2012 en temas de seguridad, el orquestador de la guerra contra el narco, resultó ser más un aliado de los cárteles que un caza capos, porque recibió millones de dólares para proteger al cártel de Sinaloa.

#EnNuestraOpinióndeMierda

Creemos que Felipe de Jesús pasó de ser un visitante distinguido a un innombrable. El caso de García Luna vulnera la poca credibilidad política que le quedaba a Calderón Hinojosa que, si la cosa no cambia, dentro de poco será el nuevo Narciso de la política sudcaliforniana.

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