Gilberto Piñeda

El Martes de Humanidades del 20 de abril de 2021 para las carreras de Humanidades de la UABCS, fue un martes especial. Ahí estuvieron dos grandes, amigo y amiga   de Luis Alberto González Sotomayor (q.e.p.d.),  colegas de varios años en los trabajos de campo, en los seminarios, en las investigaciones y en la difusión cultural, Maria Luisa Cabral Bowling y Homero Avilés, presentando el libro recién editado (postmortem) “Pichilingue y Bahía Magdalena en el Sistema Naval Estadounidense” publicado por el Instituto Sudcaliforniano de Cultura; un estudio histórico, geopolítico y geoeconómico extraordinario, pero con un ingrediente literario, no solo por la fina pluma que tenía Luis Alberto, sino por haber incluido el poema de Don Filemón Cecilio Piñeda Contreras, conocido como Filemón C. Piñeda.

Luis Alberto nos recuerda que al final del porfiriato la llamada Flota Blanca estadounidense recibió la encomienda   de hacer una circunnavegación de reconocimiento y entrenamiento militar de 1907 a 1909 siguiendo la ruta Hampton Roads-Trinidad-Rio de Janeiro-Punta Arenas-El Callao-Bahía Magdalena-San Francisco; dice Luis Alberto que “en todo el recorrido de la Gran Flota Blanca, Bahía Magdalena fue el único lugar donde se realizaron prácticas de tiro. Es lógico que en 1908, esa manifestación de fuerza tuviera una repercusión y era de esperarse una contestación. La contestación la dio un poeta”. Ese poeta fue Filemón C. Piñeda con el poema precisamente que llamó “Bahía Magdalena”, un poema, podemos decir, contestatario por la presencia de los dieciséis acorazados de la Flota Blanca. No debió ser tan fácil para mi abuelo Filemón pues él era francmasón de filiación porfirista y la inmensa mayoría de sus poemas eran más bien románticos y paisajistas, aunque después de escribir “Bahía Magdalena” escribió otros poemas contestatarios como “Siempre Esclavos” y “Al Trabajador”.

Se cuenta que mi abuelo leyó el poema el mismo año en que se retiró la flota Blanca de Bahía Magdalena en alguna festividad en el templo masónico con la presencia del gobernador porfirista, también masón, Agustín Sanginés y no sé si también del presidente municipal porfirista Gastón J. Vives.  Lo que hace Luis Alberto con gran sensibilidad fue interpretar las estrofas del poema de la siguiente manera:

En la primera estrofa, Luis Alberto interpreta que es una ubicación “en la geografía penisnular y sus características físicas”.

Allá tras de las vastas serranías

Que se alzan como esfinges egipciacas;

Allá tras las yernas lejanías;

Allá tras los árboles tintóreos

Y las plantas textiles, que la mano

Del hombre despedaza y aniquila,

La Magdalena orgullo Mexicano,

Extiéndese magnifica y tranquila

Como una emperatriz del gran Océano.

En la segunda estrofa, Luis Alberto dice que “plantea “las pretensiones extranjeras por la bahía”.

Allá se ve, incrustada entre las olas,

Del pacifico que acaricia

Y le canta sublimes barcarolas;

Es geográficamente una delicia,

Y por eso la patria la ama a solas;

Y por eso el extraño la codicia.

En la tercera estrofa,  dice Luis Alberto que “hace referencia directa a los Estados Unidos y señala al Tío Sam como imperialista”  y hay un señalamiento directo al Almirante George Dewey que “estuvo asignado a la Costa del Pacífico y la baja California, operó en el Golfo de California y visitó La Paz ocasionalmente, cargó carbón en la estación de Pichilingue”.

Uncle Sam, el Tío Sam, imperialista

Hojeando de Dewey un folio,

Leyó: “BAHIA”… concentra su vista…

Poco después en todo el capitolio

Como en toda la unión se oyó ¡CONQUISTA!

Que quien lo dijo ¿no lo sé… intuiciones?

Tal vez; pero es el caso que ese caso

Lo repitieron todas las naciones,

Y ¡sarcasmo! Dijeron los Nipones

y ¡Eureka! ¡Eureka!  mas allá del PASO.

En la cuarta estrofa Luis Alberto destaca  el significado político de la narrativa al referirse al Secretario de Estado de Roosevelt, Elhiu Root, en los años del viaje de la Flota Blanca.

Mas contra todo eso esta el abrazo

de Root. ¿Por qué perdemos la esperanza?

 Es que la libertad es un acaso

cuando la fuerza inclina su balanza?

En la quinta estrofa no tiene referencia, pero interpreto que Luis Alberto pudo estar pensando que en ella   pone en alerta a la humanidad del peligro de la diplomacia como instrumento de dominación.

El deber, como trasgo inconcebible,

Penetra al corazón de los humanos

Y ve en la diplomacia algo terrible

Oculto en las falanges de sus manos.

En la sexta estrofa Luis Alberto dice que aquí “se coloca en una postura no solo mexicana y latinoamericana, sino que asume una postura… internacionalista, tercermundista y hoy, tal vez, altermundista”.

Y, aunque quiera olvidar acciones viejas,

Las nuevas le maltratan como espinas;

Le pone un vuelo a California y Tejas

Y asoman Puerto Rico y Filipinas.

En la séptima estrofa, Luis Alberto dice que en el poema “hace un llamado continental ante el choque civilizatorio para regresar a la postura de un nacionalismo revolucionario que cuestiona las relaciones entre los Estados Unidos y México”.

Y se subleva y dice: ¡Americanos,

Despertad porque Atila esta en las puertas!

Y el eco repercute por los llanos,

Las sierras y los mares mexicanos.

Como la ronca voz de mil alertas

Finalmente, en la octava estrofa, Luis Alberto termina diciendo que Filemón “habla como se hablara ante un altar patriótico para terminar con una contemplación del paisaje”.

Y el patriotismo eleva sus canciones

Tan llenas de vibrantes armonías,

Que alienta y electriza corazones…

Y… allá tras las yermas lejanías

Que inspiran oraciones elegiaca,

Está la Emperatriz de las Bahías!!!

No es gratuito entonces, que Luis Alberto considere que “tenemos en los versos de Filemón C. Piñeda una postura que va del nacionalismo local a una perspectiva continental. Un poema que va del paisaje a la geopolítica” y que el poema convierte a mi abuelo Filemón “en un precursor del pensamiento independiente peninsular”. Me agrada saber que así fue y es, me enorgullece ser nieto de Filemón, haber conocido a Luis Alberto y compartido con él muchísimas preocupaciones universitarias,  y haber adoptado desde la década de 1970 el pensamiento crítico religioso  del catolicismo y pasar rápidamente  al pensamiento crítico del marxismo como mi proyecto de vida.

Para terminar quiero ofrecer disculpas Centro de Investigaciones Filosóficas que organiza e los Martes de Humanidades, por pedir en medio de la presentación, se me permitiera ingresar a la sesión de Zoom, solo para leer el poema, que dicho sea de paso,  fue dedicado a Luis Alberto. Mal leído, seguramente, pero con palabras salidas del corazón.

La Paz, Baja California Sur, a 21 de abril de 2021.

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