“El hábitat que ocupan es irreemplazable”, dijo la conservacionista Joanna Acosta Velázquez preocupada por los posibles daños a un manglar colindante con la playa Balandra.

Las recientes afectaciones ocurridas en un manglar colindante con el Área de Protección de Flora y Fauna Balandra, provocó la molestia de sector académico y conservacionista encargado de proteger y estudiar los manglares, porque consideraron que los ubicados en el Golfo de California son importantes para la mitigación y en la adaptación frente a los efectos del cambio climático.

No solo eso, estos ecosistemas son atípicos a escala global por sus condiciones de aridez. Así expresó la conservacionista experta en manglares, Joanna Acosta Velázquez, quien reconoció que en La Paz “presentan una distribución espacial en parches pequeños, intermitentes en la línea de costas y coexisten con otros humedales como las marismas”.

“A pesar de esto, la densidad del carbono orgánico en suelo en los manglares del Golfo de California es similar a regiones tropicales del Pacífico Sur de México”,

Explicó Acosta Velázquez recordando las investigaciones realizadas por el equipo del Dr. Ezcurra en 2016 y del Dr. Ochoa-Gómez y compañía en 2019.

Los manglares de la región son árboles y arbustos de distintos tamaños, que van de 50 centímetros a 7 metros en pequeñas conglomeraciones. Los servicios ecosistémicos o beneficios que brindan como mitigadores de los efectos del cambio climático, al absorber grandes cantidades de carbono y son hábitat de peces, así como filtros biológicos, entre otras cualidades.

Vía su cuenta de Twitter, la bióloga marina comentó que “lo que está pasado en la bahía de La Paz no lo debemos permitir”.

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Ella se refiere a la reciente información publicada en El Organismo, luego de una denuncia ciudadana, en la que se mostraba cómo máquinas de la empresa contratada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para realizar ampliación de la carretera La Paz-Pichilingue, quienes fueron captados en el momento que rellenaban con piedras del cerro contiguo una parte del manglar.

“El hábitat que ocupan es irreemplazable”, dijo mientras recomendaba a la autoridad ambiental vigilar la labor de la constructora, solicitando que trabajen de manera profesional, sustentándose en datos científicos.

A pesar de la importancia de los manglares y marismas del Golfo de California, estos ecosistemas están siendo impactados y amenazados por los efectos de las actividades turísticas, el impacto de actividades agrícolas y acuícolas intensivas, el crecimiento poblacional y los cambios de uso de suelo,

argumentó basada en el trabajo publicado en 2017 del Dr. Páez Osuna.

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