La Opinión de Mierda de Gilberto Piñeda

El día 8 de marzo de 2021 las mujeres zapatistas enviaron un mensaje a los pueblos de México y el Mundo en unas cuantas líneas que aquí ponemos de corrido: SUS HISTORIAS. /SUS ALEGRÍAS Y SUS TRISTEZAS. /SUS DOLORES Y SUS RABIAS. /SUS OLVIDOS Y SUS MEMORIAS. /SUS RISAS Y SUS LÁGRIMAS. /SUS PRESENCIAS Y SUS AUSENCIAS. /SUS CORAZONES. /SUS ESPERANZAS. /SU DIGNIDAD. /SUS CALENDARIOS. /LOS QUE CUMPLIERON. /LOS QUE LES QUEDARON Y LES QUEDAMOS A DEBER. /SUS GRITOS. /SUS SILENCIOS. /ESO,  SOBRE  TODO  SUS  SILENCIOS. /¿QUIÉN QUE ES, NO LAS ESCUCHA?. /¿QUIÉN NO SE RECONOCE EN ELLAS?. /MUJERES QUE LUCHAN. /SÍ, NOSOTRAS. /PERO SOBRE TODO, ELLAS. /LAS QUE NO ESTÁN. /Y SIN EMBARGO ESTÁN CON NOSOTRAS. /PORQUE NO OLVIDAMOS, /PORQUE NO PERDONAMOS, /POR ELLAS Y CON ELLAS, LUCHAMOS, fueron niñas, adolescentas, jóvenas, adultas, ancianas, hijas, hermanas, madres, abuelas,  comandantas, insurgentas, milicianas, guardianas, promotoras sanitarias, promotoras culturales, promotoras educativa,  cooperativistas, tercias compas, músicas, cantautoras, artistas, y otras.

Una  de LAS QUE NO ESTÁN es Doña “Teco”, MARÍA DE JESÚS GARCÍA BARRERA, la conocí cuando recién había salido de la carrera de Arquitectura y unos alumnos muy queridos que tenía de la prepa Morelos que eran parte del Movimiento de Acción Estudiantil (MAE) y otros de la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México (AESM) que estaban en la Casa del Estudiante me pidieron que elaborara los planos de los lotes de donde querían desalojar  a las familias de pescadores del Esterito. Doña “Teco” encabezó junto a muchas compañeras de familias pescadoras en El Esterito en una parte del barrio que conocemos como la Colina del Sol que nos enseñó en la práctica que la mar y la tierra es de quien las trabaja, y con ese espíritu de lucha en 1972 se enfrentaron al ejército y la policía para defender sus tierras en la ribera del esterito contra los intentos de desalojo por parte de un general retirado que se decía propietario de la Colina del Sol apoyado por el primer gobierno municipal electo y por el gobierno provisional del Territorio,  ellas en primera línea, cuerpo a cuerpo defendieron la tierra y ganaron; ella se convirtió en un símbolo del Comité de Defensa Popular de la Colina del Sol en un barrio que se mantuvo autoorganizado por varios años, acompañando las luchas de otros barrios, que apoyaron a las obreras de la huelga de La Chilera, una empacadora de chiles que había en el barrio El Esterito donde trabajaban cientos de trabajadores en su mayoría mujeres, y  se solidarizaron con la huelga de las obreras en la fábrica textil de Ardemi. Ella fue la mentora y ejemplo de las nuevas generaciones en la toma de tierras de la parte Oeste de la Colina del Sol como la Betti, Carmen, y otras(os) que hubieron de enfrentar de nuevo a la policía municipal y estatal, y al dueño de la radiodifusora y del canal 10 que arremetió con furia contra el Comité de Defensa Popular Colina del Sol en la primera mitad de la década de 1980. Recuerdo que cada primero de enero la visitaba a su casa, uno de ellos, en el año que murió por alguna razón no la pude ver y cuando fui, su hijo me dijo, ya no te va a conocer, la vi y  le pregunté: “Teco, ¿me conoces?.. soy el Tito”…. Y cuál fue mi sorpresa que en una especie de grito me dice: “¡Tito…M´hijito!!…. ella sentada, me agaché y nos dimos un abrazo y un beso… habían pasado más de 40 años de aquella lucha.

Otra de LAS QUE NO ESTAN es la “Lola”, DOLORES RODRÍGUEZ NORIEGA, que llegó de Tijuana allá  por finales de  los 70, la conocí en una manifestación en la plaza del palacio de gobierno;  me la presentó su hija y su yerno (la Josie y el Edgar), cuando aquí estábamos organizados en el Grupo de Acción Popular como simpatizantes  del Grupo y de la Liga Comunista Internacionalista (GAP, GCI, LCI) a punto de fundar la regional del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) sección mexicana de la Cuarta Internacional, organizaciones mexicanas de ideología trotskista; ella se incorporó tempranamente a la regional del PRT (Su hija y su Yerno que vivían en México, fueron del GCI y eran del PRT); ella tenía una características muy especial que no era la norma en el resto de la militancia sudcaliforniana: era muy puntual, muy cumplida en la  tareas políticas, todo lo que se discutía, se acordaba y se ejecutaba en el partido lo tenía anotado en su cuaderno; no permitía que se tomaran bebidas alcoholicas en el local; era la encarnación del pensamiento y de la lucha feminista temprana en la regional, y cuando creíamos en el frente electoral fue candidata a senadora por el PRT y  parte del impulso que dimos en Baja California Sur a la candidatura como presidenta de Doña Rosario Ibarra de Piedra. Tal vez la desesperación de que la revolución socialista se estaba tardando en llegar en México, influida por las revoluciones salvadoreña y nicaragüense, decidió a su edad, irse a la región indígena de  Nicaragua como voluntaria con la revolución nicaragüense donde permaneció por varios años, casi hasta el momento que la revolución estaba a punto de ser derrotada por el imperialismo, a causa de la deformación burocrática del sandinismo. Hace poco, su hijo Jorge que vive en San Lucas y su nieta asistieron a un homenaje que en la Brigada Ricardo Flores Magón le hicimos la “Lola”, ahí conocimos más de su vida con el emotivo testimonio de su hijo Jorge.

Otra de LAS QUE NO ESTAN  es la “Manuelita”, MANUELA COTA GUTIÉRREZ, a quien conocí en un colectivo de jóvenes obreras, medio centenar, que estaban en Huelga en una fábrica que se llamba ARDEMI de La Paz  donde se maquilaban prendas de vestir para exportación a California,  debió ser en noviembre o diciembre de 1974, poco antes de partir con otro compañero como delegados observadores al congreso del Grupo Comunista Internacionalista; pero que al regreso, ya en enero de 1975 nos encontramos con una lucha impresionante de esas compañeras que exigían al gobierno la expropiación de la fábrica para convertirá en una empresa paraestatal, hecho que sucedió después de que enfrentaron todas juntas frente a frente, al presidente Luis Echeverría y al recién electo gobernador Angel César Mendoza Arámburo, quienes fueron obligados por la movilización a continuar con  la maquiladora, que llamaron Confecciones de La Paz y lo que hicieron las compañeras fue formar de inmediato el primer sindicato independiente en la historia sudcaliforniana  y firmado un contrato colectivo de trabajo, un sindicato mayoritariamente de mujeres jóvenes, entre las que se encontraban la “Manuelita” al lado de Maria Esther, Raquel, Paulita y muchas más. Así permanecieron unidas como sindicato independiente por espacio de 12 años, sirviendo de ejemplo para otros sindicatos independientes y acompañando las luchas sindicales y laborales, hasta que el gobernador Víctor Liceaga dio el golpe definitivo, cerrando la planta maquiladora de manera definitiva.  

Otra de LAS QUE NO ESTÁN es la “Chayito”, ROSARIO FIOL AMADOR, ella fue mi alumna en la prepa Morelos a mediados de la década de 1970, ahí la conocí, pero cuando salió de la prepa se fue a la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México y ahí formó parte junto con su compañero Rogelio y la mayoría de los habitantes de la casa,  de las luchas estudiantiles en su defensa,  que fue cobijo solidario de muchas luchas populares y campesinas en la ciudad de México, y durante las vacaciones en las luchas sociales locales;  creo que ahí empezó su militancia en el PRT, así que cuando llegó a La Paz, formó parte de una de las células del partido y se sumó como todas(os) las(os) perretistas a todas las actividades políticas y las campañas electorales locales y nacionales en las que participó el PRT, hasta que se disolvió y se integró de lleno al zapatismo formando parte de la regional del Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN) asistiendo a la ciudad de México al congreso constituyente en 1997 junto con la Alma, la Becky, la Paty, la Patita y la Marcela, junto a otros compañeros delegados; no se me olvida la consulta nacional zapatista de 1999 cuando salieron de Chiapas 5 mil indígenas, bases de apoyo zapatistas, la mitad hombres y la mitad mujeres, dos por cada municipio, así que al aeropuerto de La Paz llegaron cinco hombres y cinco mujeres, una(o) por cada municipio vinieron a Baja california Sur; y no se  me olvida, porque ahí venía con ellas(os) la “Chayito” que había sido designada por la regional del FZLN en Baja California Sur para esa tarea al lado del Victor; cumplida la tarea, las(os)  delegadas(os) indígenas zapatistas, la “Chayito” también les acompañó hasta la ciudad de México al lado del Rogelio; luego en el 2001, la “Chayito” formó parte de una docena de delgadas (os) que asistimos recibir en el Zócalo a los 23 Comandantes del EZLN y al subcomandante Marcos, que habían realizado la Marcha del Color de la Tierra desde territorio zapatista en Chiapas.

Otra de LAS QUE NO ESTAN es la “Socorrito”, MARIA DEL SOCORRO CORDERO IBARRA, a ella la conocimos allá por 1997 una vez que estábamos repartiendo volantes de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Maquiladora que las obreras empezaban a identificar como la UNION, íbamos la compañera Raquel y yo a la puerta de la fábrica  de California Connection donde maquilaban prendas de vestir de alta calidad para la exportación a California, que estaba cerca de la tienda La Perla de La Paz, platicamos con ella y parece que en esa ocasión también estaba la Andrea, las invitamos a una reunión organizativa esa tarde que tendríamos en La Casa de Chayito y Raúl que era mi estudio ubicado a dos cuadras de la maquiladora, una vez que salieran del trabajo, como a las 5 o 6 de la tarde, llegaron y ahí empezó la organización del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Maquiladora que por cierto obtuvo su registro por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje un año después de que la conocimos, gracias entre otras cosas al trabajo de “hormiga” que realizaba la “Socorrito” que  llegaba muy temprano al trabajo, y sin que se dieran cuenta las supervisoras en cada máquina de coser dejaba un volantito de un octavo de hoja tamaño carta informando de las violaciones del patrón a la Ley Federal del Trabajo y llamando a la organización sindical; un trabajo clandestino extraordinario; así como era ella, callada cuando se necesitaba y  radical cuando así lo requerían las circunstancias; ella jugó un papel muy importante junto con la Andrea cuando cerraron las plantas maquiladoras de California Connection de La Paz, El Triunfo y Ciudad Constitución, me acuerdo que en más de una ocasión nos acompañó los domingos a las asambleas en Ciudad Constitución junto con la Raquel y la Andrea. La “Socorrito” fue una de las fundadoras de La Casa de la Trabajadora y del Trabajador de la 5 de mayo y Melitón Albañez, sede del SINTTIM y del Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y Laborales A.C.,  un lugar donde se reunían las trabajadoras de las maquiladoras que habían cerrado de California Connectión, Baja West y Pung Kook; y que en esa casa en 2006 se alojó el subcomandante Marcos junto con la Comisión Sexta del EZLN. Algo que se me quedó  muy grabado de la “Socorrito” fue que ella acostumbraba a escribir poesía de las luchas laborales y sindicales donde participaba directamente y de otras luchas, tengo muy presente cuando un día llegó ya muy enferma al local de La Casa de la Trabajadora y del Trabajador que ya estaba en lo que ahora es el Centro Cultural Ricardo Flores Magón y me dejó una poesía contra la minería tóxica. Ahí está su poemario.

Otra de LAS QUE NO ESTÁN es la “Cecy”, CECILIA VERDUGO SÁNCHEZ, la conocí en Santa Rosalía en una de las primeras asambleas de las trabajadoras calamareras despedidas injustificadamente que se hicieron en el 2006  cuando supieron que la Junta Especial No.58 de la Federal de Conciliación y Arbitraje había resuelto condenar a la empresa coreana a pagar la indemnización solamente a 4 de las 100 trabajadoras despedidas, así que ahí se resolvió reactivar la demanda laboral de 96 trabajadores, 88 mujeres y 9 hombres. La “Cecy” fue un de esas señoras activa y atenta a lo que iba sucediendo como hay muchas en los movimientos sociales, recuerdo un video que edito una organización solidaria de los Estados Unidos llamada ENLACE donde la “Ceci” hace una denuncia pública de cómo los coreanos las explotaban, donde  platicó  cómo iniciaban su labores a las 10 de la noche y salían hasta las 10 de la mañana del día siguiente  sin que les pagaran horas extras y hacía un llamado para apoyar al SINTTIM y a la lucha que ellas habían reactivado por una indemnización justa, porque para esa época las maquiladoras ya habían desaparecido y para ese momento  los comités directivos del SINTTIM estaba formada por compañeras que maquilaban calamar gigante en Santa Rosalía de HANJIN, LONGING y BRUMAR; por su enfermedad, ella vino a La Paz muy seguido, así que nos visitaba frecuentemente en la Casa de la Trabajadora y por lo regular asistía a las reuniones que se hacían en La Paz cuando lo requería el movimiento, recuerdo en 2008 que cuestionó severamente a unos diputados locales exigiendo su intervención para que obligaran a los coreanos a pagar la indemnización, ella era una persona muy cercana a Rosa que ha sido la representante general de las trabajadoras despedidas. Ya pasaron más de 18 años desde que fueron despedidas el 15 de octubre de 2002 y como ya no está, ella no sabe que ahora sus compañeras siguen luchando y resistiendo, y que ahora están  exigiendo al presidente de México la EXPROPIACIÓN  de la plantas de HANJIN embargadas precautoriamente en favor de las trabajadoras despedidas, pero debió escuchar desde donde se encuentre,  la voz firme y fuerte de la compañera Kátsica en el plantón del 8M en el palacio de gobierno que exigió justicia laboral para las trabajadoras calamareras y la Expropiación de las plantas de HANJIN, ante cientos de mujeres, la mayoría jóvenes, que estuvieron ese día pidiendo justicia para las asesinadas por ser mujeres, justicia para las mujeres violentadas y aparición con vida de las desaparecidas.

Otra de LAS QUE NO ESTÁN  es la “Elo”, ELOISA VEGA CASTRO, a ella la conocí un día de septiembre o de octubre de 2017 que llegó a una de las primera reuniones que teníamos de la Red Sudcaliforniana de apoyo al CIG ya su Vocera Marichuy en el Centro Cultural Ricardo Flores Magón, llegó con su hijo David y su compañero Miguel; y a partir de ahí  no paró en la coorganización al lado de muchas compañeras y compañeros en la campaña de colecta de firmas para que Marichuy fuera registrada como candidata independiente para la presidencia de México; muy activa en la obtención de recursos, en las actividades del Malecón y del mercado Madero; no se diga los días previos al 13 de febrero de 2018  cuando llegaría Marichuy con las concejalas y la comisión de apoyo al CIG, en todo estuvo, en el convento de la madres donde se quedó Marichuy, en el desayuno con ella en el local,  en la conferencia de prensa, en la reunión de trabajo del salón de la Prepa Morelos, en el acto central en el edificio de Humanidades de la Universidad y muy temprano el 14 de febrero partió en la camioneta al lado de Marichuy  y una docena de compañeras(os), tuvieron una emotiva comida en San Ignacio y a los pocos minutos rumbo a Vizcaíno, vino el trágico accidente en la carretera donde perdió la Vida. Fue una crisis existencial colectiva de la que todavía no salimos.  Todos coincidimos que la “Elo” tenía algo especial: siempre estuvo atenta a las diferencias que de manera natural se presentan en las discusiones y propuestas, y ella siempre tuvo el tino de conciliarlas, tenía un no sé qué, que así sucedía siempre y algo  externó en la reunión en la prepa Morelos fue donde supimos que el apoyo a Marichuy tenía que ver con el camino que ella le había abierto para donde quería caminar la “Elo”: el interés por la medicina tradicional y la herbolaria; después supimos, cuando conocimos a  Rosy su mamá que vivía en Culiacán, que era practicante de la herbolaría y que la “Elo” le había propuesto compartir un proyecto en esa dirección acá en Baja California Sur; me pregunto ¿Cuántas cosas no traería en la cabeza pensando en un proyecto herbolario?. Ojalá que ese jardín de la Eloisa florezca.

Otra de LAS QUE NO ESTÁN es Doña ”Malena”, MARIA MAGDALENA TRASVIÑA MARTINEZ, una vecina de la colonia Rinconada Los Olivos que desde 2005 estaban luchando junto a otras vecinas para que demolieran una antena de telefonía celular de Iusacell de 42 metros de altura que estaba en un callejón, atentando contra la salud y la seguridad de la colonia y que el gobierno municipal había autorizado. Conocí primero a Don Enrique que representaba a las familias, a Juan, Daniel y a José, y después a sus esposas, entre ellas a Doña “Malena” que era esposa de José, que por cierto Enrique y José ya fallecieron, pero en vida, recibieron en una Asamblea al subcomandante Marcos en 2006, que denunció al presidente municipal de aquel entonces, Victor Castro que era del PRD pero que había militado en el FZLN hasta 1999; pasó un año y la antena seguía ahí,  cuando llegaron de nuevo los comandantes Maxo y Guillermo, y la comandanta Yolanda en 2007, y un día antes de la asamblea de ellos y ella con los vecinos, el municipio ejecutó la demolición, que fue un triunfo de las vecinas y vecino; y fue que Doña Malena y sus compañeras organizaron la asamblea para que al final, los niños y las niñas de la colonia quebraran simbólicamente una antena de piñata. Pasaron 10 años y un día, Doña “Malena” me envió un recado con su hijo, muy preocupada porque a dos cuadras de la colonia habían construido otra antena de telefonía celular, ahora de Telcel y nos pidió que existiéramos a una asamblea en la colonia vecina porque la antena,  aunque tenía meses clausurada por el municipio, la Comisión Federal de Electricidad le había conectado la electricidad, violando flagrantemente la normatividad, aunque la CFE nunca lo quiso reconocer; para ese momento ya estábamos organizados como Red Sudcaliforniana en apoyo al CIG y a su Vocera y acordamos  con Doña “Malena” viuda de José y con doña María viuda de Don Enrique, en hacer un documental para hacer conciencia de lo nocivo que representan las antenas; pero llegó el encierro y en ese tiempo, nos avisó su nieto Antonio, un joven ex integrante de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México, que Doña “Malena” había muerto. Poco antes de la pandemia, debió ser en enero del año pasado  estuve en su casa y platicamos de nuevo sobre el documental y que la antena en la colonia vecina, seguía clausurada pero funcionando porque la CFE le seguía suministrando electricidad, le platique que la Red Sudcaliforniana en apoyo al CIG y su vocera había sufrido un accidente en 2018 (ella ya lo sabía) y nuestra compañera Eloisa había fallecido, que nuestra Red entró en una crisis existencial colectiva muy sería y que ahora estábamos organizadas(os) en el Brigada Ricardo Flores Magón.Si nos detenemos un poco y releemos todo lo anterior, vamos a encontrar que la historia de estas mujeres, LAS QUE NO ESTÁN, es la historia de la lucha de clases, la historia de las mujeres en lucha y del movimiento social independiente sudcaliforniano, al lado de LAS QUE TODAVÍA ESTÁN

Todas ellas son LAS QUE NO ESTÁN, son mujeres que lucharon hasta la muerte en sus propias trincheras, que tienen cada una su propia historia de vida , con triunfos y derrotas, con alegrías y tristezas,con risas y lágrimas, con  presencias y ausencias, con gritos y silencios, sobre todo sus silencios, como dicen las mujeres indígenas zapatistas.

Todas ellas ayudan a confirmar que el corazón sigue estando en la parte izquierda del pecho; y terminó con el grito de la Kátsica el día que cantaron “Vivir sin Miedo” en el plantón del 8M en La Paz: ¡Por un mundo anticapitalista y antipatriarcal! ¡Justicia para todas las mujeres!!.

La Paz, Baja California Sur , 12 de enero de 2021.

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