Información hecha llegar a El Organismo reveló que agentes de la Policía Estatal Preventiva, adscritos a la Secretaría General del Gobierno de Baja California Sur, conducida por Álvaro de la Peña Angulo, se infiltraron dentro de la marcha que convocó a más de 400 mujeres para exigir a la federación y a Carlos Mendoza Davis que resuelva los feminicidios de la entidad.

El evento organizado por la Asamblea Estatal de Mujeres para el Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo, transcurrió sin mayor problema. Lo que incomodó a las manifestantes fue la presencia de una extraña mujer que regañaba y tomaba fotos y videos. Nadie la conocía, pero continuaron con sus exigencias. 

Mientras la hermana de Ana Luisa, Alejandra Guadalupe Hernández, exigía a la nuna resolución al caso, mientras por otro lado, trabajadoras de la misma dependencia estatal protestaban por acoso y violencia de la institución. 
En cierto momento, un grupo de jóvenes decidieron intervenir el pequeño busto de Benito Juárez, a un costado de la explanada de Palacio del Gobierno de BCS, con la pinta de unas manos rojas y algunos mensaje alusivos.

Cuando esto sucedía fue la primera vez que aparecieron dos policías estatales que las disuadieron.
Los cantos y la emoción continuaban al ritmo de la batucada. Una bandera morada colgaba del asta bandera. Por varias horas, los gritos de exigencia por seguridad al gobierno del estado y la federación siguieron y poco a poco se comenzaron a retirar.

Unos pequeños grupos quedaron desbalagados. Seguían entonando Canción sin miedo con artistas locales, cuando la mujer que anduvo en toda la marcha grabando y tomando fotos cruzó la calle con dos uniformados señalando a las chicas que al ver a los uniformados huyeron.

Al mismo tiempo, dos patrullas se estacionaron cerca la explanada. Feministas al ver la acción confrontaron a las agentes, en ese momento eran seis vestidos de civil.”

Fuimos todas”, dijo una de las presentes para defender a las más jóvenes. La infiltrada respondió que sí, pero que no tenían pruebas para arrestarlas a diferencia de las otras chavas que usaron su derecho a manifestarse. La confrontación terminó cuando le reclamaron la eficiencia y rapidez con la que el gobierno de Mendoza reaccionó a la mujeres, a diferencia a su trabajo para terminar con la violencia feminicida en la entidad.

Debemos recordar que el trabajo de la PGJE durante el tiempo del panismos ha dejado mucho que desear. Primero, el delito de feminicidio fue reconocido hasta 2019 y, segundo, algunos casos está detenidos o no son investigados con perspectiva de género.

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