Octavio Escalante

Ha trascendido que una de las mujeres más ricas del mundo, recidente intermitente de la ciudad de La Paz, Christy Walton, inauguró el día de hoy el Museo del Vaquero Sudcaliforniano, ubicado en la población de El Triunfo.

El hecho no tendría mayor relevancia si no fuese porque Walton ha sido señalada como promotora del proyecto de Área Naturales Protegida en Sierra La Giganta y Guadalupe, y avalado por el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador según lo expuesto en su reciente visita a Baja California Sur, en donde afirmó que debía hacerse ANP a gran parte de la entidad, pero matizar el tema de los pseudoambientalistas, además de indemnizar a los actuales ejidatarios.

Christy Walton es también propietaria de una parte de la Sierra Las Cacachilas, y por otra parte, según opositora de la llegada de megracruceros a la bahía de La Paz, así expuesto por Capitanía de Puerto. Un proyecto de ampliación que tenía como objetivo la llegada de estos cruceros fue, de por sí, denegado en cuanto a su Manifestación de Impacto Ambiental y retirado –temporalmente– por la empresa promovente Aquamayan.

Sin embargo, conserva la concesión otorgada por la Administración Portuaria Integral (API), durante la administración de Mendoza Davis. Concesión que se une a muchas otras y que a propósito de la de El Manglito, se acaba de aprobar un punto de acuerdo el pasado 18 de octubre en el Senado de la República para que API garantice el acceso a la playa y a todas las de BCS –según la modificación hecha por la Comisión– y que la Semarnat dé un informe detallado de las medidas que aplicará para garantizarlo.

Hubo manifestaciones de ejidatarios de la Giganta y Guadalupe durante la mesa en la que participó el titular de la Conanp, respecto a la situación en aquella región, cuestionando la posible ANP que se les asignaría.

Y es al menos curioso que el principal objetivo de la visita del titular de la Conanp, Adán Peña Fuentes haya sido para informar sobre la situación de la playa Balandra luego del desastre que provocó el hundimiento del yate Fortius por acceder indebidamente a «la zona núcleo» de la ANP Balandra, promocionada desde hace mucho tiempo con el epíteto de «la playa más bella de México» y ahora criticada por una parte la opinión pública como una playa paceña que se ha convertido en producto –en detrimento del disfrute de los paceños y los residentes de la ciudad.

Por lo que da la impresión de que, como en muchos casos, la cuestión de las ANP y el ambientalismo, así como de los expertos en vender –léase en principio Wal-Mart, y luego léase mucho más– no es un diagrama en blanco y negro, sino un enredo no demasiado complejo que se deshila cuando se persigue la fuente –y nótese, por último, que esa fuente puede hidratar a diversos grupos aparentemente contradictorios, en pugna, y con visiones distintas