La organización de la sociedad civil Proteger Todos Santos está preocupado por el nuevo Programa Subregional de Desarrollo Urbano (PSDU) de Todos Santos-El Pescadero- Las Playitas, propuesto por el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) del gobierno de la reelecta presidenta municipal Milena Quiroga Romero.

La asociación nacida para defender y promover la importancia de las dunas frente al desarrollo inmobiliario descontrolado, señaló inconsistencias y omisiones que podrían dar pie a graves implicaciones en detrimento del medio ambiente y recursos tan importantes como el agua.

PSDU

El PDSU es un instrumento de ordenamiento territorial de una subregión de 39,170.52 hectáreas que incluyen a Todos Santos-El Pescadero- Las Playitas. La administración consideró obsoleto el antiguo documento creado en 2007.

El PSDU fue impulsado por la recién creada Dirección General de Gestión Integral de la Ciudad y el IMPLAN. El XVII Ayuntamiento de La Paz calificó el proceso como un ejercicio ejemplar de colaboración.

“Este programa no solo representa una hoja de ruta para el crecimiento y la evolución de la región, sino también un testimonio de la capacidad que tenemos como sociedad para unir fuerzas en la consolidación de un futuro mejor”, escribió la alcaldesa en el documento.

Falta de Consulta Pública

Sin embargo, Proteger Todos Santos cuestionó dicho proceso participativo porque al parecer no fueron tomadas todas las opiniones.

A finales de 2023, más de 1,000 residentes, tanto mexicanos como extranjeros, firmaron una petición en desacuerdo con la nueva propuesta.

A pesar de esto, IMPLAN no tomó en cuenta las preocupaciones de la comunidad y desestimó los comentarios sin ofrecer explicaciones, incumpliendo con las obligaciones legales de consulta pública.

Evaluaciones de Riesgos Omitidas

Proteger Todos Santos alerta de la falta de evaluaciones de riesgos, un requisito crucial según la Ley General de Asentamientos Humanos (LGAH).

Estas evaluaciones son fundamentales para determinar la viabilidad de cualquier proyecto de desarrollo, ya que evalúan el suministro de recursos básicos como agua, electricidad e infraestructura.

A pesar de su importancia, IMPLAN no realizó estas evaluaciones, dejando una laguna crítica en el instrumento de organización urbana.

Uso de Datos Desactualizados sobre el Acuífero

La organización también criticó el uso de datos desactualizados en relación con la sobreexplotación del acuífero local.

Mientras que el plan menciona un déficit de -1.1 mm³ de agua, datos más recientes de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en noviembre de 2023 indican que el déficit real es de 3 mm³, casi el doble de la recarga anual promedio.

Este nivel de sobreexplotación es ilegal bajo la constitución mexicana y pone en riesgo el abastecimiento de agua para futuras generaciones.

Impacto en el Oasis de Todos Santos

El PSDU tampoco consideró el estatus de Todos Santos como un oasis que depende críticamente del agua subterránea.

Un informe sobre la Degradación del Oasis de Todos Santos revela que el área del oasis se ha reducido en un 52% en los últimos 20 años debido al uso excesivo y la desviación de agua superficial.

La falta de estudios sobre cómo la nueva densidad de lotes afectará al oasis es otra omisión preocupante.

Sostenibilidad en Cuestión

Contrario a las afirmaciones de IMPLAN de que el plan es sostenible, Proteger Todos Santos advierte que el aumento significativo en la densidad de construcción es insostenible.

La región ya enfrenta una grave escasez de agua, al punto de que OOMSAPAS no está emitiendo nuevos permisos de agua debido a que se ha superado la concesión disponible.

Proyecciones Poblacionales Irrealistas

En la página 115 del PDU, se menciona que la población de la región podría crecer de los actuales 12,000 residentes a 150,000, sin presentar planes concretos para asegurar los recursos necesarios como agua, energía e infraestructura para soportar tal crecimiento.

Esta falta de planificación pone en duda la viabilidad del plan.

Desplazamiento de Planes Anteriores

Finalmente, el nuevo plan pretende reemplazar el plan establecido en 2012, que fue desarrollado con mayor participación comunitaria y con un enfoque en la sostenibilidad.

 La falta de transparencia y la aparente imposición de un plan que la población rechaza genera preocupación y descontento en la comunidad.