El Colectivo “en defensa del territorio”, el Colectivo de Académicos Sudcalifornianos, las asociaciones de representantes de las asociaciones de permisionarios turísticos y la sociedad en general se reunieron desde las seis de la tarde para realizar una manifestación pacífica contra la llegada de cruceros turísticos vacíos que tomaron la Bahía de La Paz como resguardo luego del colapso de la industria por la pandemia de coronavirus.

Con un entusiasmo sin precedente desde antes de la pandemia de coronavirus, varios cientos de personas se reunieron en el monumento conocido como “La Paloma” del paseo Álvaro Obregon (el malecón costero) justo en la zona dorada del puerto de ilusión.

Portando pancartas, realizando danzando sagradas, realizando actividades informativas contra la presencia de cruceros fondeados en la Bahía y sobre los efectos de su huella contaminante a nivel internacional: “no somos estacionamiento” reiteraban.

“Todos queremos seguir viendo un atardecer sin los cruceros enmedio” expresó Nezahualpilli Tovar del Comité de Permisionarios de Tiburón Ballena quien informó que este año se vivió una temporada más corta de avistamiento del pez más grande del mundo que atrae turismo sustentable a la bahía.

Diversos representantes de los colectivos reiteraron su llamado a las autoridades a detener la decisión de permitir la llegada de estas embarcaciones, que si bien están “vacías” requieren de cientos de personas para su operación y fondeo y tienen maquinaria para albergar hasta a 3 mil personas que requiere mantenimiento constante.

Al lanzar estas expresiones recordaron que la Bahía de La Paz tiene varios sitios incluídos por en los acuerdos internacionales para la protección de los humedales (RAMSAR) y la es un sitio de refugio del Tiburón Ballena, especie considerada amenazada y que es central para una economía basada el turismo de aventura junto con mamíferos marinos, mantarrayas gigantes y otras especies de interés comercial. 

“Un crucero contamina lo mismo que 500 carros” se leía en las pancartas que reiteraban: “no somos estacionamiento”.

A falta de un puerto adecuado para manejar sus desechos, la amenaza de un movimiento de aguas negras, combustible quemado, smog, basura y otros contaminantes continua latente en la Bahía de La Paz, donde seis mega embarcaciones de las empresa Holland America y Princess Cruises llevan más de dos meses operando pues, debido a sus dimensiones no pueden apagar motores o detener sistemas que están diseñados para funcionar de manera continua en altamar.

Los manifestantes instalaron un buzón de expresiones, entre las cuales se planteó la rendición de cuentas por parte de las autoridades estatales como la Agencia Portuaria Integral (API), Capitanía de Puerto (SCT), la Secretaría de Marina (SEMAR) y las agencias de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) encargadas de la protección al ambiente (PROFEPA) y las áreas naturales (CONANP).

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