El verdadero hombre debe sentir desprecio por la vida propia y ajena, quien más riesgos innecesarios asuma, más puntos se gana frente a sus pares en el juego de la masculinidad.

Domínguez Ruvalcaba, H (2013). De la sensualidad a la violencia de género la modernidad y la nación en las representaciones de la masculinidad en el México.

Pablo Chiw

Allí van los machines, reventándole el mofle oxidado al Tsuru 94, haciendo lo posible por romper todos los límites impuestos por la autoridad. Uno aprovechó el rojo para bajarse a orinar la barda de una escuela primaria. El otro va gritándole puta a cualquier mujer que va pasando, quien conduce arremanga en segunda para hacer el motor rugir y hacerle saber a quien observa que en verdad y sin lugar a dudas son heterosexuales.

Como si en cada pisotón al acelerador se dispersara, al menos por un instante, la duda más terrible. Así van, volando por la calle principal a media noche. Conforme aumenta la velocidad, incrementa la certidumbre, coqueteando con la muerte el joven se afirma hombre.

Por eso, el copiloto esta transmitiendo en vivo, el celular se enfoca sobre el tablero y quienes observar del otro lado de la pantalla se rinden a sus pies, cada like, cada share, cada carita risueña son bonificaciones, depósitos directos al ahorradito de su popularidad, cada uno de los ocupantes tendrá su recompensa, el día del reencuentro serán homenajeados como héroes.

¿A poco no vas a salir culito?

En el mundo de los hombres el reto es la inspección. Todos los días los hombres se revisan entre ellos debajo del ombligo para cerciorarse que aun existe un pene entre las piernas. Quien rechaza el reto es un castradito, esos que dicen; “no wey, no voy a salir, estamos en semáforo rojo”.  ¿Te imaginas la reacción de los compas? ¿Qué crees que le dirían? ¿Qué te dirían? ¿Si hacemos una lista en los comentarios aquí abajo, cuales serían las frases más populares?

Tsuru Blanco en accidente tipo volcadura

El exceso de velocidad y el consumo irresponsable de alcohol, cobran la vida de tres pasajeros, sobrevive el conductor, el accidente quedó grabado en redes sociales. Entre los comentarios se leía: Tupapi7082 “Métanle hasta 180, no sean culos”, Chavela_13; “Pasen por mí, mamones”. El video se volvió viral, sorprenden la cantidad de caritas risueñas.

Obligados a despreciar la vida: ¿Por qué ahora en pandemia sería distinto?

No lo es, de hecho, una de las principales responsabilidades de los machines es el desprecio por las virtudes consideradas como femeninas. La más importante: los cuidados. Lo trágico del asunto es que, lo queramos o no, estamos en el mismo auto y lo único que puede salvar nuestras vidas durante esta pandemia son precisamente los cuidados, voy más lejos, son los cuidados comunitarios. No basta con que me cuide yo sino se cuiden los demás.

Revindicar los cuidados entre los hombres

Nada parecía detener a la ola púrpura que amenazaba con liberar a la sociedad de las prisiones del género, pero llegó un virus. Hoy más que nunca, aunque igual que siempre, urge quitarle las llaves del auto a esos hombres que desprecian nuestras vidas. Tu familia no puede estar expuesta a los designios de estos imbéciles al volante. Tu salud, tu calidad de vida, tus pulmones no pueden tener el mismo valor que un ideal de masculinidad y aunque no te conozco, mi vida, mi salud y la de mis hijos también codependen de tus inseguridades.

Por favor, tenga el valor de cuidarse.

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