En 2015, Conagua reportaba un déficit anual de 4 millones de m3, para 2018 aumentó a más de 17 millones

En un lapso de 3 años, la escasez de agua en La Paz, capital de Baja California Sur (BCS), ha incrementado más de 300 por ciento. Cifras de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) proporcionadas por David Moyrón Quiroz, coordinador de Gestión en el XVI Ayuntamiento de La Paz, muestran que en 2015 el déficit anual de agua en acuíferos paceños era de 4.36440 millones de metros cúbicos (m3), y que para 2018 la cifra incrementó a 17.802296 millones.

En un informe con corte al 20 de abril de 2015, la Conagua revela que la recarga natural de los acuíferos San Bartolo, El Carrizal, Los Planes, La Paz, El Coyote y Alfredo V. Bonfil sumaba al año 67.9 millones de m3, mientras que 61.66 millones se encontraban concesionados. Habiendo una descarga natural de 10.6 millones de m3 al año, el déficit era de 4.36440 millones.

En 2015, San Bartolo tenía una recarga natural 10.9 millones de m3, con un volumen concesionado un millón de m3, una descarga natural de 6.9000 millones y una disponibilidad de 2.99660 millones de m3; El Carrizal, por su parte, contaba con una recarga natural de 14.2 millones de m3, un volumen concesionado de 12 millones, una descarga natural nula y disponibilidad de 2.22300 millones de m3; Los Planes presentaba una recarga natural 9.4 millones de m3, un volumen concesionado de 12.3 millones, una descarga natural de un millón de m3 y un de 3.89000 millones; La Paz reportaba una recarga natural de 27.8 millones de m3, un volumen concesionado de 29 millones, descarga natural inexistente y un déficit de 1.16200 millones de m3; en el caso de El Coyote la recarga natural era de 3.2 millones, el volumen concesionado 5.2 millones, una descarga natural 2.7 millones de m3 y un déficit de 4.73500 millones; finalmente, en el acuífero Alfredo V. Bonfil se daba cuenta de una recarga natural de 2.4 millones de m3, un volumen concesionado de 2.2 millones, ninguna descarga natural y un déficit de 203 mil m3.

Más tarde, en 2018, en un informe con corte al 4 de enero, la recarga natural de los acuíferos de La Paz sumaba la misma cifra, 67.9 millones de m3, sin embargo la descarga natural aumentó a 63.324578 millones y el déficit a 17.802296 millones de m3, lo que significó un aumento del 327.71 por ciento en el estés hídrico del municipio.

En un informe con corte al 20 de abril de 2015, la Conagua revela que la recarga natural de los acuíferos San Bartolo, El Carrizal, Los Planes, La Paz, El Coyote y Alfredo V. Bonfil sumaba al año 67.9 millones de m3, mientras que 61.66 millones se encontraban concesionados. Habiendo una descarga natural de 10.6 millones de m3 al año, el déficit era de 4.36440 millones.

En el reporte de 2018, San Bartolo continuó con una recarga natural de 10.9 millones de m3, una descarga natural de 13.579000 millones, pero su disponibilidad bajó a 1.407025 millones de m3; El Carrizal, por su parte, continuó con una recarga natural de 14.2 millones de m3, su descarga natural subió a 13.579000 millones y un déficit de 13 mil 103 m3; Los Planes presentó la misma recarga natural que en 2015, una descarga natural que subió a 12.290965 millones de m3 y un déficit de 4.468855 millones; La Paz mantuvo su recarga, en el caso de su descarga natural inexistente se elevó a los 28.958904 millones de m3 y un déficit de 7.467748 millones; en el caso de El Coyote la recarga natural también permaneció, la descarga natural llegó a 5.2352 millones de m3 y el déficit a los 7.254838 millones; finalmente, en el acuífero Alfredo V. Bonfil se daba cuenta de una recarga natural de 2.4 millones de m3, una descarga natural de 2.247094 millones y un déficit de 4 mil 777 m3.

Recientemente el alcalde de La Paz, Rubén Muñoz Álvarez, mostró que, según datos de la Conagua, el déficit hídrico del municipio era de 7.4 millones de m3, aunque en realidad la información de la dependencia arroja un problema casi 3 veces mayor. En aquella ocasión, el presidente municipal sostuvo que el primer paso para abatir la sequía será medirla, y anunció la instalación de 31 macromedidores en diversas acuíferos, 25 en zona urbana y 6 en zona rural.

“Ya vamos a, por primera vez, dar a conocer exactamente cuánta agua se está extrayendo del subsuelo”, aseguró Muñoz Álvarez, mostrando que el siguiente plan será invertir en la realización de obras de retención y de infiltración para alimentar las cuencas paceñas.

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