Este miércoles Raúl Méndez, representante y miembro de la mesa directiva de la Organización de Pescadores Rescantando la Ensenada (OPRE) -junto a más de 25 miembros y miembras de dicha cooperativa-, emitieron un comunicado en el cual expresan el descontento por la manera en que Administración Portuaria Integral de BCS (API) está ejecutando una obra de infraestructura de una nueva marina ubicada en la playa a un costado de la calle Rangel con su cruce en 5 de Febrero, mismas que están afectando al cultivo y cosecha de bivalvos que esta organización realiza en su concesión  marítima cuyos límites son cercanos al proyecto del gobierno estatal.

La queja de esta cooperativa, compuesta por más de cien pescadores -cuyas familias dependen de esta actividad-, nace porque la mencionada construcción está realizando un dragado que no cumple con las medidas de prevención y mitigación extendidas por la SEMARNAT en el documento resolutivo del proyecto; ya que los sedimentos que se están extrayendo para cimentar el muelle, se están disponiendo en la bahía misma.

Estas malas prácticas de construcción provocan que sustancias contaminantes encapsuladas en el lecho marino sean liberadas y se dispersen hasta alcanzar las granjas de callo de hacha y otras especies, impactando de manera negativa pudiendo provocar enfermedades y hasta la muerte de estos organismos, lo que representa pérdidas económicas para un sector de por sí olvidado y no tomado en cuenta por los gobiernos.

Para conocer la postura de la API, se buscó al Director de Ingeniería e Infraestructura Portuaria, el Arq. Rodolfo Garza Espiritu; pero no hubo respuesta. A continuación se presenta el texto completo enviado a este medio por parte de la mencionada organización:

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