A lo largo de 7.5 kilómetros, se extenderá un camino entre El Triunfo y Sn Antonio habilitado para el senderismo y el ciclismo de montaña

El Ayuntamiento de La Paz anunció la creación de la Ruta de la Plata, un corredor de turismo ecológico que unirá a los pueblos mineros de El Triunfo y El Real de San Antonio, como parte del plan para activar de manera permanente la economía de las 7 delegaciones municipales.

La Ruta de la Plata es un camino de 7.5 kilómetros de longitud que se habilitará para la práctica de ciclismo de montaña y senderismo. El alcalde de La Paz, Rubén Muñoz Álvarez, ha señalado que, aunado a la Ruta de la Plata, se invertirá en ambos poblados para impulsar su vocación turística.

En este sentido, adelantó que un comité ciudadano representado por Selene Orozco y Rosa Romero Vélez ha logrado que se apruebe un proyecto para iluminar la antigua chimenea La Ramona en El Triunfo, gestionando recursos del sector privado; la Secretaría de Turismo, Economía y Sustentabilidad del Gobierno del Estado; y del Ayuntamiento de La Paz.

Como parte de estos trabajos de rehabilitación, la Secretaría de Planeación Urbana, Infraestructura y Movilidad del Gobierno del Estado, junto a la Secretaría de Finanzas y Administración, destinarán más de un millón de pesos del Fideicomiso de Obras de Infraestructura Social (FOIS) para la recuperación del teatro y el edificio delegacional, ambos con valor histórico, además de proveer de “una iluminación cálida a todas las calles”, según detalló el presidente municipal.

Casa Municipal de El Triunfo

Por otro lado, en el Real de San Antonio se trabaja en el rescate de 15 fachadas de las casas más antiguas, 8 de las cuales ya han sido recobradas. De la misma manera, el Ayuntamiento de La Paz establece un programa de empleo permanente para mantener el empedrado de las calles de San Antonio, a fin de contar con una fuente de empleo durable para los lugareños, a la vez que se mantiene la esencia histórica del poblado.  

Una investigación de Laura M. Veverka, titulada Arqueología histórica de El Triunfo, comunidad minera del siglo XIX de Baja California Sur, México, muestra que El Triunfo se fundó en 1862. Aquella localidad “era un crisol de mineros, comerciantes y residentes atraídos por las minas de oro y plata de la Ciudad de México, Estados Unidos, Inglaterra, China y otros países”.

Chimenea La Ramona

“Después de más de sesenta años de minería”, continúa Veverka, “El Triunfo cerró sus operaciones en 1926. Posteriormente, la ciudad disminuyó económicamente, perdiendo una fracción de su población anterior. El Triunfo sigue siendo, sin embargo, una de las comunidades mineras mejor conservadas del siglo XIX y principios del XX en América del Norte, lo que la convierte en una cápsula de tiempo arqueológico relativamente tranquila. El Triunfo, al igual que otras comunidades mineras, utilizó una de las tecnologías industriales más avanzadas del siglo XIX, incluida La Ramona, una chimenea de treinta y cinco metros de altura diseñada por Gustav Eiffel, reconocido ingeniero y diseñador de la Torre Eiffel, París, Francia. Ya que fue el asentamiento más grande en la península de Baja California, El Triunfo contiene depósitos arqueológicos que pueden ayudarnos a comprender el desarrollo socioeconómico de la comunidad, la interacción de las diversas comunidades étnicas de la ciudad y el papel que la comunidad desempeñó como productor y consumidor en el siglo XIX”.

Acerca de Santa Antonio, Alejandro Telechea Cienfuegos escribe en su tesis Sociedad y gobierno en el mineral de San Antonio y El Triunfo, Baja California Sur (1857-1910), que la población surgió en 1756 “para explotar una mina de plata […], dando de esta forma vida al que sería el tercer centro minero de la California”. Como pionero del lugar menciona a Gaspar Pisón y Guzmán, un andaluz que llegó al territorio en 1745.

Entrada a San Antonio

Los medios y la tecnología empleada por los mineros del Real de San Antonio no fueron distintos a los que se utilizaron en otros pueblos mineros de la Nueva España, explica el maestro.

“A partir de 1857, ya que en este año se establece una nueva dinámica económica, política, social y poblacional, esto gracias al establecimiento de las compañías mineras […], de ser una región que sumaba unos cuantos habitantes, pronto se convirtió en una zona con un importante desarrollo económico y poblacional, llegando a ella una diversidad de pobladores entre nacionales y extranjeros; en el caso de los nacionales, éstos procedían del propio territorio como de otras entidades del país: La Paz, Todos Santos, San José, Santiago, Comondú, Loreto, Mulegé, Sinaloa, Sonora, Jalisco, Nayarit, Michoacán, Colima, Zacatecas, Baja California, Guanajuato, Hidalgo, Durango, Tamaulipas, Chihuahua, Oaxaca y Puebla; en el caso de los extranjeros, éstos eran italianos, franceses, ingleses, norteamericanos, alemanes y chinos, entre otros”.

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