Alekz Aguila

Una vez más, la Sierra de la Laguna vuelve a colocarse en la agenda pública, pues como lo contamos en agosto del año pasado, el andamiaje extractivista —ese comandado por quienes obtienen gracias al tráfico de influencias permisos para aterrizar en helicóptero en la zona núcleo— busca convertir este paraíso sudcaliforniano en el patio de maniobras de Jorge Emilio González Martínez, A.K.A. ‘El Niño Verde’ y su fundación Hermandad en Armonía.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales estuvo evaluando el proyecto ‘Santuario del Tío Checo’, con el cual se pretendía realizar un cambio de uso de suelo en el predio conocido como San Miguelito, municipio de Los Cabos y en las inmediaciones del Área Natural Protegida de la Sierra. Sin embargo, dicho trámite hoy aparece actualizado y se muestra que ya se realizó un dictamen, todavía no publicado.

Este proyecto, que carece de fundamentos técnicos y legales para poder ser aprobado y que ha sido fuertemente criticado por las y los académicos locales, busca construir infraestructura para la reproducción e introducción de flora y fauna a la Sierra de la Laguna. Y si bien los dichos de quienes han representado de manera pública a la fundación que promueve el proyecto, son en torno a la supuesta conservación del ecosistema, la verdad es otra.

En las inmediaciones de la Sierra y sus rancherías, se habla que esta fundación está promoviendo un cambio de vocación al territorio, pues supuestamente buscan la introducción de borrego cimarrón en el área para convertirla en un cinegético, con lo cual se busca generar un negocio sumamente rentable, esto a costa de poner en riesgo al ecosistema completo.

La academia sudcaliforniana ha dado suficientes razones de peso para hacernos saber que esta opción generaría muchos impactos negativos en la reserva de la biósfera catalogada como Área Natural Protegida (ANP) y, actualmente la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, de acuerdo a su artículo 46, no permite la introducción de especies a zonas con dicha categoría de protección.

Sin embargo, esto puede cambiar, ya que el pasado 17 de febrero en la Cámara del Congreso de la Unión se aprobó una iniciativa de modificación a dicha ley para permitir la introducción de especies bajo el supuesto argumento de la conservación.

La propuesta fue votada a favor por el diputado del Partido Verde Manuel Cota Cárdenas, así como por el representante de Acción Nacional, Francisco Pelayo, mientras que Luis Armando Díaz, del Partido del Trabajo, estuvo ausente en la votación.

Es curioso que Manuel Cota, quien tiene fuertes aspiraciones a la gubernatura del estado o alcaldía de La Paz, haya votado a favor de esta modificación, pero que de acuerdo a las actas que acompañan al dictamen ni siquiera estuvo presente cuando se plantearon estas modificaciones a la ley.

Y más curioso aún, que el hoy diputado federal esté haciendo acciones que parecen intervenir en favor de los intereses del dueño del partido que representa, así que todo indica que el heredero del capital político de Leonel Cota, conocido por vender territorio paceño a privados, seguirá el ejemplo de su padre para accionar en favor del capital privado que tanto asedia a nuestro estado para despojarnos del territorio.

Si existieran intenciones de generar un beneficio real para las personas que habitan la Sierra de la Laguna, éstas tienen que llegar fuera de cualquier marco extractivista que permita la alteración de la vida y dinámicas rancheras en dicho territorio; tendrían que ser propuestas que emanen de procesos de involucramiento con todos los sectores y no desde la oficina de un supuesto equipo “experto” que dice saber qué se necesita en uno de los ecosistemas terrestre más importantes de nuestro estado.

Ahora la cámara de Senadoras y Senadores tendrá en sus votos la decisión de hacer los cambios en la ley que permitirán este atropello a nuestro estado, por lo que es sumamente importante participar en espacios de diálogo para que Susana Zatarain, Homero Davis y Lucía Trasviña lleven las voces del pueblo sudcaliforniano a este debate y la modificación de la LGEEPA que parece con buenas intenciones, se discuta a fondo y con toda la información disponible.

Y la consigna con la que hemos marchado desde hace años hoy sigue vigente:

La Sierra no se vende, se cuida y se defiende.