Biel

Después de pensarlo un rato agarré la cámara y me lancé al bar de Cortez. Llegué cuando Swynset comenzaba su presentación, de quienes tengo gratos recuerdos de cuando compartimos el patio de una casa y tocamos frente a juventudes y la old school. Personas reunidas solo por el amor a la música independiente. A unos años de eso, hoy llegaba de nuevo a una tocada en la que le abrieron a Un Perro Andaluz.

Ubicado en el callejón de Sears, el bar de Cortez es otro punto neurálgico de la contracultura que niega a morirse en una ciudad cada vez más asediada por tiendas departamentales y condominios. En las fracturas siguen resistiendo sitios que reciben a bandas con una propuesta original. Swynset es uno de estos grupos que se aferran contar su realidad a través una propuesta propia.

En el bar éramos los más viejos. Rodrigo, Jero, Pandi y yo, pero no nos importaba porque aquí sabíamos que encontraríamos el zarpazo distorsionado y bailable que nos quitaría lo entumido que deja eso de ser señores. Allí estábamos, listos para escuchar al Perro Andaluz, una banda con el nombre de la película surrealista de Luis Buñuel. Y es que justo el sonido de la agrupación de Ecatepec era como una navaja cortando el espacio-tiempo.

Es una máquina cuyo combustible es el surrealismo. Un experimento que va más allá del punk, rock alternativo y garage rock, desestructuran sus bases para formar una paleta sonora difícil de describir. Son un lamento, un quejido y, al mismo tiempo, son oxígeno puro de la escena under mexicana. La banda está formada por Eduardo Pichardo, Yael Vargas, Enrique Tenorio, Noe Ramírez y Marcos Galván; ellos comenzaron a tocar durante 2020. Sí, la pandemia.

Son el soundtrack de la distopía mexicana. El ciberpunk que diariamente habitamos en medio de las balas, los muertos y los cascajos de edificios abandonados.

También se presentó la banda Necromorfo que hacen uso de la sátira y la ironía para cantar su criptopunk. Tocando sus éxistos como El mamado, Te amo morrita y más.

La escena paceña no muere, ni se destruye solo evoluciona y cada vez más se conecta con otras latitudes porque acá también hay buena música. En este evento también estuvieron The Murdans, Payasitx y Cheesteaks.