La opinión de mierda #8 de Gilberto Piñeda Bañuelos

El 16 de marzo de 1976 se iniciaron las clases en la escuela primaria 18 de marzo en el mero centro, cerca del Malecón. La rectoría estaba en una casa rentada de dos pisos en la esquina de Rosales y Guillermo Prieto cerca del Barrio de “La Pedrada” a cuatro cuadras del parquecito Cuauhtémoc y de mi casa. ¡Ya pasaron 45 años!!, Como pasa el tiempo, yo cumpliré 35 años de antigüedad como académico pues ingresé el 16 de agosto de 1986. Se dice fácil, pero estoy en la UABCS y con la UABCS desde hace 45 años.

Les platico:

Cuando en 1975 supimos que se iba a abrir una Universidad en La Paz yo ya me había convertido de un pensamiento crítico en la iglesia católica que profesaba el obispo de Cuernavaca Don Sergio de Méndez Arceo  al marxismo, pues ya era activista del Grupo de Acción Popular simpatizante del Grupo Comunista Internacionalista que a su vez era simpatizante de la Cuarta Internacional, el partido mundial que había fundado León Trotsky en 1938, y localmente publicábamos los primeros números de un “periodiquito” tamaño carta maquilado en stencil e impreso en mimeógrafo, que le pusimos “El Miltante”, todavía éramos poquitos, unos cuantos como siempre, que adoptamos el marxismo  como guía para la acción y no como guía para la academia.

Para esa fecha, en el 75, ya se había formado el primer sindicato independiente de mujeres de la maquila que fue el Sindicato 26 de Julio (antes Ardemi) y estuvo a punto de formarse otro después de una huelga en su mayoría de mujeres en “La Chilera”, una fábrica empacadora de chiles en el barrio del Esterito, pero no se logró”; la preparatoria Morelos ya se había transformado en Colegio de Ciencias y Humanidades dependiente de la UNAM porque el gobierno del territorio la quería desaparecer en 1973; los vecinos y vecinas del barrio de la Colina del Sol y los campesinos de Caduaño ya se habían organizado en Comités de Defensa Popular; y las(os) jóvenes activistas de la preparatoria Morelos habían formado el Comité de Acción Política después de haber experimentado la construcción del Movimiento de Acción Estudiantil.

Yo tenía cuatro años como profesor de asignatura impartiendo una materia afín a mi carrera de Arquitecto en la preparatoria Morelos, aunque también impartí temporalmente y de manera transicional las materias de Economía y Ciencias Políticas, pero no me pude mantener con esas materias, ya que no era economista ni politólogo de carrera, como lo exigía la UNAM una vez que se estabilizó el nuevo modelo educativo del CCH; en este contexto local, el 31 de diciembre de 1975 se publica la primera Ley Orgánica en un decreto que crea la Universidad Autónoma de Baja California Sur, y fue en los primeros días de enero de 1976 que tome la decisión de ingresar a la carrera de Economía, habiendo estudiado en la secundaria y preparatoria Morelos de 1961 a 1966 y estudiado la carrera de Arquitectura en la Universidad de Guanajuato de 1967 a 1971.

Mientras me preparaba para ingresar a la carrera de Economía en la naciente Universidad yo seguía impartiendo una materia en la preparatoria Morelos y para poder subsistir realizaba trabajos por cuenta propia ejerciendo mi profesión de Arquitecto, mi hija Vernna tenía un año, y afortunadamente en  1976 el Infonavit  abrió una convocatoria para un ocupar un puesto de analista de costos de construcción, concursé y quedé, y como el sindicato nacional era independiente, rápidamente me incorpore al comité ejecutivo delegacional y me nombraron ese año como delegado a una reunión previa a la huelga nacional en la ciudad de México, acaba de entrar  y me despidieron injustificadamente por un común acuerdo entre el gobernador y el delegado de Infornavit, aunque tres meses después el Director General de Infonavit que en ese tiempo era Jesús Silva Herzog ordenó mi reinstalación gracias a la solidaridad nacional de los trabajadores de Infornavit y el apoyo  local, sobre todo de los vecinos y vecinas del único conjunto habitacional de Infornavit que había salido afectado por el ciclón Liza. También en este año de 1976 se fundó el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) al que nos incorporamos un buen número de compañeros y compañeras de La Paz, Comondú y Santa Rosalía; por cierto el periódico local “El Militante” y el nacional “Bandera Socialista” lo distribuimos al interior de la naciente Universidad.

El primer día de clases eran 220 alumnos atendidos por 9 profesores, 21 administrativos y 7 directivos; ahí estuve como parte de la primera generación de la carrera de Economía en uno de los salones de la escuela 18 de marzo en  donde me mantuve como “oyente” porque en Servicios Escolares me decían que solo podía estar inscrito provisionalmente hasta que entregara los certificados originales de secundaria y preparatoria, lo cual no estaba tan sencillo porque la Universidad de Guanajuato se había quedado con ellos, aunque yo les entregue una copia certificada pero no me la aceptaron.

A 45 años de distancia, a mi modo de ver, la historia de la UABCS, es la historia de las crisis ocasionadas por la reelección de rector y por lo tanto, a partir de su 45 aniversario, se hace necesaria una profunda reflexión verdadera, no simulada, ni contenida por la amenaza,  pensar que ya no vale la pena que la UABCS siga cargando con la figura de REELECCIÓN DE RECTOR y me remito a lo que decía la primera Ley Orgánica, la que se propuso desde el Estado que encabezó en aquel entonces quien fuera el primer gobernador constitucional, Ángel César Mendoza Arámburo y se publicó el 31 de diciembre de 1975 como Decreto No.35:

Artículo 13.-El Consejo Universitario tiene las siguientes atribuciones:

Fracción V.-Nombrar al Rector, resolver acerca de su renuncia, y removerlo por causa justificada…

Artículo 14.-El rector será la autoridad ejecutiva de la Universidad y representante de la misma. Durará en su cargo cinco años y no podrá ser reelecto para el periodo inmediato…” (Subrrayado nuestro).

No pasó mucho tiempo, escasos dos años, en 1978, cuando el gobernador ángel César Mendoza Arámburo dio marcha atrás, intervino tempranamente la Universidad y ordenó se incluyera en la Ley Orgánica que el Rector duraría en su cargo tres años,  ya nos sería electo por el Consejo Universitario,  introduce por primera vez la figura de RELECCIÓN DE RECTOR y una figura  llamada CONSEJO CONSULTIVO (CoCo) quien sería el “gran elector” del Rector, o mejor dicho el que designaría al Rector de una terna que enviaría el Consejo General Universitario;   para eso, hubo de violar la autonomía establecida en la Ley Orgánica que había propuesto para fundar la UABCS y tomó en sus manos la administración temporal de la Universidad y nombró él mismo un nuevo Rector, que fue el Dr. Rubén Cardoza Macías.

¿Qué pasó en 1978 para que sucediera lo anterior?  

Para 1978 la UABCS seguía en el edificio de la escuela primaria 18 de marzo y ya había 373 estudiantes atendidos por 42 profesores, 56 administrativos y 15 directivos; Puedo decir ahora que la propuesta del gobernador Ángel César Mendoza Arámburo de designar al Arq. Tomás Balarezo como primer Rector de la UABCS propició desde su nacimiento la formación subterránea de grupos de poder del gobierno confrontados en la nueva administración universitaria que se agudizaron en un cortísimo tiempo cuando diferentes jefes de la administración universitaria se enfrentaron políticamente al interior del Consejo Universitario; por otra parte, la mayoría de los pocos profesores que había y un número reducido de trabajadores administrativos organizaron tempranamente el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (STUABCS) vinculado al sindicalismo universitario nacional en busca de su reconocimiento legal y  apoyado por el Sindicato de Trabajadores de  la Preparatoria Morelos que acababa de formarse como sindicato independiente; obviamente que el STUABCS fue rechazado por la administración universitaria y por el gobierno de Mendoza Arámburo, y por la mitad de los estudiantes representantes en el Consejo Universitario; en este turbio  ambiente la UABCS queda paralizada por varios meses. Como lo escribí alguna vez:

En 1978 la universidad se partió en dos y quedó paralizada. Un recuento apretado de los acontecimientos dan cuanta de las fuertes contradicciones   que se presentaron al interior de la comunidad universitaria: quienes han escrito sobre estos hechos acotan que el 20 de abril de 1978 un núcleo de profesores presentaron una denuncia formal ante el Consejo de la  entonces   División de Ciencias Sociales a quienes acusaron de promover un grupo de porros al interior de la universidad y de un mal manejo del presupuesto universitario destinado para la División.

Para el 4 de mayo renuncia el representante de la Coordinación y al mismo tiempo 72 alumnos exigen ante el Consejo Universitario la renuncia de los 12 profesores que firmaron la denuncia; por su parte 61 alumnos piden  a su vez la destitución de los estudiantes Consejeros Generales  que impulsaron la expulsión  de los profesores, quienes finalmente fueron destituidos por mayoría del Consejo Universitario. Algunos de esto profesores eran los promotores del STUABCS.

El conflicto conduce a la renuncia del Rector Arq. Tomas Balarezo Cota que se dio el 14 de junio, nombrándose nuevo Rector al Ing. Raúl Rodríguez y Rodríguez el 21 de junio por parte el Consejo Unversitario. Dos días después se forma un Consejo Universitario paralelo que nombra al Lic. Valentín J. Castro Carrillo como Rector que agudiza las contradicciones internas. Dividida la universidad en dos, ambas expresiones renuncian a la autonomía universitaria. Y prácticamente se entrega la universidad al entonces gobernado, Lic. Ángel César Mendoza Arámburo quien el 10 de julio anuncia la solicitud de renuncia de ambos Rectores y nombra una Comisión que revisaría el conflicto Universitario. El gobierno resolvió por el momento las contradicciones del poder universitario  violando la autonomía y  el 6 de octubre de 1978 se publica la nueva Ley Orgánica donde aparece la figura de la REELECCIÓN DE RECTOR y enseguida el gobernador nombra como Rector al Dr. Rubén Cardoza Macías.


Gilberto Piñeda Bañuelos hablando a nombre del Sindicato de Trabajadores de la Preparatoria Morelos (SITPREMO) en solidaridad con el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (STUABCS) en mitin en las oficinas de Rectoría en 1978.

Pasaron 16 años y las tensiones silenciosas acumuladas de varios  años vuelven a aparecer en 1996  en una crisis  de REELECCION DE RECTOR y se repite la división al interior del Consejo General Universitario (CGU) que ya se veía venir en cualquier momento porque el poder universitario de arriba ya se había dividido: el Secretario General Jorge Alberto Vale Sánchez quería ser Rector,  el Rector Jesús Druk González quería volver a serlo, así que la nueva figura que le funcionó al poder de arriba por casi dos décadas, el CoCo decidió reelegir al Rector Jesus Druk González y la Universidad entró en una crisis que tenía como único precedente a la crisis de 1978. Obviamente que esta crisis del poder universitario era el reflejo de lo que estaba empezando a pasar en el PRI, una crisis interna del poder de arriba  entre quien en 1996 era el gobernador y su fracción, Guillermo Mercado Romero y quien era presidente municipal de La Paz, Leonel Cota Montaño y su fracción.

El CGU se dividió  casi en mitades, pero no solo eso, como había un sentimiento antirreeleccionista muy fuerte,  el Secretario General promovió la toma de las instalaciones  de la UABCS con la bandera de la NO REELECCIÓN, curiosamente quienes ahora en 2021 son el Rector y el Secretario General, Dante Arturo Salgado González y Miguel Ángel Ruíz de la Peña,  fueron los principales dirigentes de ese movimiento anti reeleccionista cuando eran profesores en funciones. Recuerdo que en ese tiempo yo era Consejero Universitario y parece que era el único consejero independiente profesor de ambas corrientes universitarias, así que se vieron obligados a elegirme como presidente de una Comisión Especial de Diálogo del CGU para buscar un acuerdo entre ambas corrientes; lo cual era extremadamente difícil, yo diría que fue imposible, sirvió de muy poco pues al final todo quedó como estaba, no fue posible abrir ninguna brecha democrática como pudo haber sido, pues hay que reconocer que el movimiento anti reeleccionista en las base de las y los universitarios fue auténtico.

En 1999 hubo un reacomodo de las fuerzas del PRI, Jorge Alberto Vale Sánchez que se había ido de funcionario del gobierno del PRI después de 1996 como premio, regresó como Rector en 1999 y Jesus Druk González junto con algunos profesores y funcionarios universitarios se fueron como altos funcionarios al gobierno de la Coalición PRD-PT encabezados por Leonel Cota; y ya para el 2002 quieenes habían luchado por la NO REELECCIÓN en 1996, se les olvidó, o realmente no tenían la convicción de que había que combatir la REELECCIÓN DEL RECTOR, pues el mismísimo Jorge Alberto Vale Sánchez  se reeligió como Rector, y cuando estaba por terminar su segundo periodo, se fue de alto funcionario al gobierno de la Coalición PRD-PT con Narciso Agúndez; puros saltos mortales del PRI al PRD-PT y ahora al PAN, solo hay que ver como otro ex Rector, Gustavo Cruz Chávez, ahora es Secretario de la SEP en el gobierno del PAN y los más altos funcionarios del poder universitario actuales parecen estar vinculados  al gobierno estatal, así ha quedado de manifiesto en la opinión público y en los pasillos del poder, aunque creo que no deben estar muy cómodos porque es altamente probable que el candidato de Morena, Victor Manuel Castro Cosío,  gane las elecciones de gobernador el próximo 6 de junio.

Entre la crisis universitaria de REELECCIÓN DE RECTOR hasta la última reforma a la Ley Orgánica el 13 de junio de 2013 se multilplicaron las huelgas de los sindicatos universitarios a causa de que el desvío de recursos y la corrupción por parte de los altos funcionarios universitarios. La Huelga,  parecía ser la regla y  hubo momentos que la brújula de la UABCS caminaría por otro rumbo,  pero no fue así, durante el gobierno de Narciso Agúndez después de una huelga laboral prolongada se intervino de nuevo la Universidad imponiendo un nuevo Rector desde arriba violando de nuevo la autonomía universitaria como en el 78, solo que en esta ocasión, paradójicamente, el Congreso del Estado había reformado la Ley Orgánica quitando la figura de REELECCIÓN DE RECTOR, ampliando el periodo de tres a cuatro años y adicionó en el articulado la  ELECCION DE RECTOR POR VOTO UNIVERSAL, DIRECTO, SECRETO Y PONDERADO.

Sin embargo solo una sola vez se eligió el Rector de esta manera, que fue Rodrigo Guerrrero Rivas, quien intentó vulnerar los derechos laborales del sindicato administrativo pero no aguantó la presión de los trabajadores quienes lo llevaron a la renuncia en 2010, como alguna vez lo escribí: lo único que le faltaba a la UABCS después de que tuviera dos rectores como en la crisis de 1978  cuando el CGU se dividió en dos partes, y cada una de las máximas autoridades colegiadas de la Universidad por separado designó un Rector; una crisis que no se pudo resolver internamente. Con motivo de la renuncia con carácter de irrevocable del Rector,  Rodrigo Guerrero Rivas presentada a la Junta Consultiva el  2 de noviembre de 2010;  Javier  Gaitán Moran se ostentó como Rector Interino que fue designado por el CGU a partir del 1 de diciembre de 2010 hasta el 31 de mayo de 2011 (previamente, a partir del 3 de noviembre, había sido designado también por el CGU como Encargado del Despacho de la Oficina de Rectoría y más tarde sustituido como Rector por Gustavo Cruz Chávez)  y el Dr.Carlos Villavicencio Garayzar nombrado Rector interino por la Junta Consultiva a partir del 10 de diciembre de 2010 y hasta el 6 de junio de 2012, fecha en que concluía el periodo iniciado por el ex Rector Guerrero Rivas.

Aunque la crisis de legalidad se mantuvo por muchos años, el poder universitario creyó resolverla con la represión a un grupo de profesores que considerábamos que la interpretación correcta de la Ley Orgánica era la de la Junta Consultiva. Después de una manifestación en el edificio de Rectoría, el rector Gustavo Cruz Chávez y el abogado general Adrián de la Rosa Escalante levantaron actas administrativas y presentaron una denuncia penal a 10 profesores-investigadores, dos jubilados y un abogado egresado de la UABCS, acusados de cinco delitos incluido el DELITO DE SEDICIÓN que no alcanzaba fianza. Hasta ahora, las autoridades universitarias nunca retiraron la demanda penal, ella quedó congelada y prescribió, pero esta es otra historia que hay que contar en otra ocasión.

La tensiones universitarias quedaron ocultas en los sótanos universitarios partir de que el poder universitario y el poder gubernamental del gobierno panista, hicieron que el Congreso reformara de nuevo la Ley Orgánica, publicada el 13 de junio de 2013 para regresar la figura de REELECCIÓN DE RECTOR y le cambió la naturaleza a la Universidad que en cualquier momento la pueden hacer efectiva:

Artículo 1. La Universidad Autónoma de Baja California Sur es un organismo Público Descentralizado del Gobierno del Estado de Baja California Sur con personalidad jurídica y patrimonio propio…

Artículo 17.- El Rector es la máxima autoridad ejecutiva, representante legal de la Universidad y presidente del H. Consejo General Universitario. Durará en su cargo cuatro años y podrá volver a ocuparlo por un periodo consecutivo más, de igual duración…” (Subrrayado nuestro).

Como dije al inicio, hace 45 años, siendo arquitecto, ingresé a la UABCS como estudiante de economía “oyente”, que no pude legalizar sino hasta 1979-1983 (en el 79, nació mi hijo Tito Frnando). Ahora, después de 35 años como académico de tiempo completo  ya me encuentro en una etapa para ir pensando en la jubilación; pero no me gustaría hacerlo, primero, hasta que las autoridades universitarias retiren de nuestros expedientes personales las injustas actas administrativas y denuncias penales, y segundo, hasta que regrese a la Ley orgánica la NO REELECCIÓN, la elección del Rector por voto universal, directo y secreto por académicos, administrativos y estudiantes, y por supuesto quitar de la ley Orgánica el carácter de “organismo Descentralizado del Gobierno”. Creo que tengo la obligación moral de presentar al Consejo General Universitario una iniciativa en este sentido. Lástima que las y los diputados de todos los colores en el Congreso del Estado son una caricatura, como seguramente será la siguiente legislatura… Aunque no hay pero lucha que la que no se hace.

La Paz, Baja California Sur, a 16 de marzo de 2021.

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