Carlos G. Ibarra

Es conmovedor ver cómo una medalla puede cambiar la vida de un niño o a una niña en el deporte adaptado. No hace mucho tuve la oportunidad de cubrir por el Instituto Sudcaliforniano del Deporte (INSUDE) en la etapa final de la Paralimpiada Nacional CONADE 2026 realizada en Zapopán, Jalisco.

Por segundo año conviví con el equipo de Baja California Sur de boccia. Un grupo formado por seis atletas extraordinarios y sus familias que me hacen recordar cuánta falta hace en México y el mundo: empatía, ternura y solidaridad.

¿Qué es el boccia?

El boccia es un juego de precisión.

Cuando me preguntan de qué trata este deporte no puedo evitar decir: ‘imagina que es un juego de billar, pero sin buchacas’. Por supuesto, mi explicación deja más dudas. Mejor utilicemos la definición del Comité Paralímpico Mexicano (COPAME):

“disciplina de estrategia y precisión; se practica de forma individual, en parejas o equipos sobre una pista rectangular, donde los jugadores lanzan seis boccias de color rojo o azul con el fin de hacerlas llegar lo más cerca de una boccia blanca para obtener la victoria, a la vez intentan alejar las boccias de sus rivales.”

COPAME explica que hay cuatro categorías: BC1 severas de actividad, afectando a sus piernas, brazos y tronco, dependen de una silla y de un asistente; BC2 para quienes tienen mejor funcionalidad motriz de brazos y tronco; BC3 con limitantes motrices severas; utilizan una rampa con apoyo de un asistente y BC4 que son quienes tienen una discapacidad de origen no cerebral; lanzan la bola sin asistencia.as; utilizan una rampa con apoyo de un asistente y BC4 que son quienes tienen una discapacidad de origen no cerebral; lanzan la bola sin asistencia.

Memo de oro

Guillermo Eduardo Jacinto Garduño hizo historia en el deporte adaptado de Baja California Sur al llevarse la primera medalla de oro en boccia en BC2. Desde 2019 la entidad intentaba ganar una presea de la mano de su entrenadora Guadalupe Dosamante Sánchez y, para mi suerte, fui testigo de tan emotivo momento.

El equipo este año lo formó Belinda López Escobar, Lilia Yucelli Guillén, Andrés Obed Núñez Amador, Diego Arath Olachea Armenta y Omar Iván Fuentes Montes.

Crecer en el individualismo

 En una sociedad basa su funcionamiento en la ‘supervivencia del más apto’, una frase acuñada por Herbert Stuart para justificar moralmente una economía que buscaba un desarrollo capitalista y extractivista donde no importan las personas ni los territorios sino las riquezas materiales que puedan extraer.

‘Darwinismo social’ llamaron al resultado de Spencer que intenta asociarse con la teoría de la evolución biológica de la ‘selección natural’ contenida en la obra ‘El origen de las especies’ de Charles Darwin, y con ello analizar fenómenos sociales, políticos y económicos.

Apoyo mutuo

Y te preguntarás: ¿por qué hablar de esto si este texto es sobre deporte adaptado? Simple: las familias de estos niños son ejemplo otro concepto dentro de un libro menos conocido ‘El apoyo mutuo: un factor en la evolución’ de Piotr Kropotkin.

Kropotkin da vuelta a la creencia de que en nuestras sociedades los ‘más aptos’ son los que sobreviven, en cambio resalta la cooperación, la solidaridad y la reciprocidad como las estrategias más idóneas para la supervivencia y el progreso social. Hace frente entonces a la competencia individual.

Sin duda, sus historias, las de estas familias, son de seres que han dejado todo para que sus hijos e hijas sigan soñando y, con esto, abrir brechas hacia sociedades más inclusivas, fortaleciendo la cultura de apoyo mutuo a través del deporte adaptado.

En una sociedad tan convulsa parece que la esperanza, todavía, sigue brotando en el desierto.